No es que el bueno de Juan Carlos Mejías fuera mejor futbolista que Julián Robles, el problema radica en el tiempo que necesitó Robles para afinar su puesta a punto. Recuerdo que en pretemporada parecía un tonel, no veas la cinturita que se marcaba. Pues bien, ahora si os fijais mirad como está, y esto se traduce en un mayor rendimiento. Esta fue una de las herencias de Ramón Moya, planificar la preparación física para rendir mejor las famosas 2ª vueltas. A ver si este año mejoramos este aspecto, que para mi es clave...
Salud y suerte y que ganes de que llegue la semana que viene para poder ver los primeros movimientos.